En resumen
- Con 10.000 de capital y 300 al mes durante 15 años, para llegar a 150.000 necesitas una rentabilidad del 8,88 % anual.
- Esa tasa equivale a una rentabilidad efectiva del 9,25 % al año, con 64.000 puestos por ti y 86.000 de intereses.
- Si aportas al inicio de cada mes en vez de al final, la tasa necesaria baja al 8,83 %.
- Con 5.000 y sin aportaciones, doblar el dinero en 10 años exige un 6,95 % anual.
¿Qué rentabilidad necesito para llegar a mi meta?
Necesitas la tasa que hace que tu capital y tus aportaciones lleguen justo a la meta en el plazo que tienes. Con 10.000 de partida, 300 al mes y 15 años, para llegar a 150.000 hace falta un 8,88 % anual. La calculadora funciona con cualquier moneda.
Es el cálculo inverso al del valor futuro de una anualidad: ahí pones la tasa y sale el capital; aquí pones la meta y sale la tasa.
Cómo usar la calculadora
- Capital que ya tienes. Tu dinero de partida. Puede ser 0.
- Aportación periódica y cada cuánto aportas: mes, trimestre, semestre, año, dos semanas o semana.
- En cuántos años quieres llegar.
- Tu meta. El capital final que buscas.
En Opciones avanzadas eliges si aportas al inicio o al final de cada periodo.
Cómo se calcula
Meta = C × (1 + i)^n + A × ((1 + i)^n − 1) / i
- C es el capital inicial y A la aportación de cada periodo.
- n son las aportaciones: veces al año por años.
- i es la tasa por periodo, la incógnita.
No hay una fórmula directa para despejar i, así que la calculadora la busca probando valores hasta que el resultado coincide con tu meta. La base es el interés compuesto que explica la SEC de Estados Unidos en Investor.gov. La tasa anual que ves es i multiplicada por los periodos del año; la efectiva incluye el efecto de ir sumando intereses.
Ejemplo con números
10.000 de capital, 300 al mes, 15 años y meta de 150.000:
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Aportaciones (300 × 180) más capital | 64.000,00 |
| Intereses necesarios | 86.000,00 |
| Meta | 150.000,00 |
- Tasa por mes: 0,74 %.
- Tasa nominal anual: 8,88 %.
- Tasa efectiva anual: 9,25 %.
De cada 100 de la meta, unos 57 tendrían que venir de intereses. Si aportas al inicio de cada mes, la tasa necesaria baja al 8,83 %.
Qué hacer si la tasa sale muy alta
Una tasa alta suele indicar que la meta es exigente para tu plazo. Puedes cambiar tres cosas:
- Más años. Es lo que más ayuda, porque el interés compuesto pesa más al final.
- Aportar más. Cada unidad que aportas reduce lo que tienen que ganar los intereses.
- Bajar la meta. Mira cuánto pasa si la reduces un 10 %.
Una rentabilidad alta suele ir con más riesgo: si una inversión promete mucho más que otras, es señal de que puede perderse dinero. Antes de fijar la tasa como objetivo, compárala con lo que has obtenido en el pasado y con lo que pagan opciones de bajo riesgo en tu país. Para ver el efecto de los precios, mira la inflación acumulada entre fechas. Si tu meta es de ahorro puro, prueba meta de ahorro, y para ver el efecto sobre un solo capital, interés compuesto.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si la tasa sale cero o negativa?
Significa que ya llegas a la meta solo con lo que aportas. Con 100 al mes durante un año y meta de 1.200, la tasa es 0. Si la meta es menor que lo aportado, sale negativa.
¿Cuál es la diferencia entre tasa nominal y efectiva?
La nominal es la tasa por periodo multiplicada por los periodos del año. La efectiva suma el efecto de los intereses sobre intereses, así que es algo mayor: 8,88 % y 9,25 % en el ejemplo.
¿Por qué sale un error de meta inalcanzable?
Porque ni con una rentabilidad extrema se llegaría en ese plazo. Sube las aportaciones o los años, o baja la meta.
¿Sirve si no hago aportaciones?
Sí. Con 5.000 y sin aportar, doblar el dinero en 10 años exige un 6,95 % anual.
¿Qué significa que los aportes sean al inicio o al final?
Al inicio, cada aportación gana intereses un periodo más, por eso la tasa necesaria es algo menor (8,83 % frente a 8,88 % en el ejemplo). Al final, entra justo cuando acaba el periodo.
¿Se puede garantizar esa rentabilidad?
No. Es lo que necesitas, no lo que vas a conseguir. La rentabilidad real cambia cada año y no incluye comisiones, impuestos ni inflación.
