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Transparencia

Cómo trabajamos: así verificamos cada calculadora

Una calculadora de dinero solo sirve si acierta. Esto es lo que hacemos con cada una antes de publicarla y después: de dónde salen los datos, cómo se comprueban las cifras y qué pasa cuando encontramos un error.

Cómo nace cada calculadora

Empezamos por lo que la gente necesita calcular en cada país: lo que se busca en Google, las preguntas que se repiten y lo que ya ofrecen los organismos oficiales. Con eso decidimos qué datos pide la calculadora (solo los imprescindibles a la vista; el resto, en «Opciones avanzadas») y qué tiene que responder: una cifra clara y una frase que la explica.

Cómo lo verificamos

Cada cifra se comprueba dos veces, por separado y con código distinto, y las dos comprobaciones tienen que dar lo mismo. Las 142 calculadoras suman 1.555 casos con su resultado comprobado a mano o con simuladores oficiales, y cada una se prueba además con 300 combinaciones de datos al azar.

Cada dato legal (tramos de impuestos, cotizaciones, salarios mínimos, topes) sale de su fuente oficial: la agencia tributaria, el boletín oficial, la seguridad social o el banco central de cada país. Al final de cada calculadora, en «Cómo lo verificamos», están enlazadas sus fuentes y, cuando aplica la normativa de un año concreto, de qué año son esos datos. 75 de las 142 dependen de las leyes de un país. Si un dato no se ha podido confirmar en una fuente oficial, la calculadora lo trata como una estimación que puedes cambiar, y lo dice.

También comprobamos lo que cambia de un país a otro: cómo se escriben los números (1.234,56 en España y 1,234.56 en México), la moneda y las palabras de cada sitio.

Antes de publicar

Cada calculadora se prueba en pantallas de celular y de computadora, y se revisa que el resultado se entienda a la primera sin saber de finanzas. Después pasa una revisión final independiente y unas comprobaciones automáticas de la web entera: enlaces, textos, datos estructurados y que las cifras de los casos ya calculados coincidan con la calculadora.

Cómo se mantienen al día

Los datos que cambian por ley se revisan en las fechas en que su organismo suele publicar los nuevos y, a fondo, en cada cambio de año. Cuando uno cambia, se actualizan la calculadora y sus casos. Si pasa un año desde la normativa que aplica una calculadora, ella misma avisa de que algún dato puede haber cambiado.

Correcciones

Cuando encontramos un error, lo corregimos y lo dejamos a la vista: en la propia calculadora, dentro de «Cómo lo verificamos», y en esta lista.

Lo que no hacemos

No recomendamos bancos, brókers ni productos, y nadie paga por aparecer en los resultados. Los resultados son estimaciones para decidir con números, no asesoramiento. Más sobre las fórmulas y tus datos en cómo calculamos: metodología y fuentes, y sobre Skilio en quiénes somos.