Un ETF (del inglés exchange-traded fund, fondo cotizado) es un fondo de inversión que se compra y se vende en bolsa como si fuera una acción. Con una sola compra tienes un trozo de todas las empresas, bonos u otros activos que hay dentro del fondo.
La mayoría de ETF copian un índice, como el S&P 500 (las 500 mayores empresas de EE. UU.) o un índice mundial, por eso sus comisiones suelen ser bajas. Su precio cambia durante todo el día mientras la bolsa está abierta. Los hay de acumulación, que reinvierten los dividendos dentro del fondo, y de distribución, que te los pagan. Si dudas entre un ETF y un fondo indexado, mira la guía ETF o fondo indexado.
Cómo se calcula
valor de tu inversión = número de participaciones × precio del ETF coste anual del ETF = valor invertido × TER
El TER (los gastos corrientes del fondo) no se paga aparte: se descuenta poco a poco del propio valor del ETF. A eso súmale lo que cobre tu intermediario por cada compra o venta.
Ejemplo
Inviertes 10.000 en un ETF de un índice mundial con un TER del 0,20 %. Cada año, el fondo se queda unos 20 de cada 10.000 invertidos, frente a los 150 o más que cobra un fondo de gestión activa con un 1,5 %.
Si el índice sube un 7 % en un año, tu ETF subirá alrededor de un 6,8 %, porque se le resta el TER. A lo largo de 25 años, esa diferencia de comisiones puede suponer decenas de miles. Lo ves con tus cifras en la calculadora de comisiones de inversión.
Preguntas frecuentes
¿Un ETF es seguro?
Reparte el riesgo entre muchas empresas, pero si la bolsa cae, el ETF cae con ella. Es una inversión para varios años, no para dinero que vayas a necesitar pronto.
¿Cómo tributa un ETF?
En general, pagas impuestos por la ganancia cuando vendes y por los dividendos si es de distribución. En España, todo va a la base del ahorro. Calcúlalo en la calculadora de impuestos de inversiones.
