Saltar al contenido
Diccionario financiero

Qué es el EBITDA y cómo se calcula

Beneficio de una empresa antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Mide lo que gana su negocio principal, sin contar la deuda.

El EBITDA es el beneficio de una empresa antes de restar los intereses de la deuda, los impuestos y las depreciaciones y amortizaciones. Son las siglas en inglés de earnings before interest, taxes, depreciation and amortization, y mide lo que gana el negocio principal con su actividad.

Sirve para comparar empresas con deudas, impuestos o inversiones distintas, y para calcular cuánto vale una empresa o cuánta deuda puede soportar. No es el beneficio final: de él aún hay que pagar intereses, impuestos y reponer los equipos.

Cómo se calcula

EBITDA = ventas − coste de lo vendido − gastos de operación

EBIT (beneficio operativo) = EBITDA − depreciaciones y amortizaciones
beneficio neto             = EBIT − intereses − impuestos

Las depreciaciones y amortizaciones reparten en varios años el coste de máquinas, locales o programas. No son una salida de dinero de este año, por eso el EBITDA no las resta.

Ejemplo

Una empresa vende 1.000.000 y sus costes de operación son 700.000. Tiene 50.000 de amortizaciones, paga 30.000 de intereses y un 25 % de impuesto:

EBITDA          = 1.000.000 − 700.000 = 300.000
EBIT            = 300.000 − 50.000    = 250.000
antes de impuestos = 250.000 − 30.000 = 220.000
beneficio neto  = 220.000 × 75 %      = 165.000

El margen EBITDA es del 30 %. Para un negocio online, prueba la calculadora de beneficio de una tienda online.

Preguntas frecuentes

¿El EBITDA es lo mismo que el flujo de caja?

No. El EBITDA no resta los impuestos, los intereses ni las inversiones en equipos, y tampoco cuenta el dinero que te deben los clientes. El flujo de caja es el dinero que entra y sale de verdad.

¿Qué es el margen EBITDA?

El EBITDA dividido entre las ventas. Un margen del 30 % significa que de cada 100 vendidos, 30 quedan antes de intereses, impuestos y amortizaciones.

¿Por qué se usa tanto para valorar empresas?

Porque permite comparar empresas de distintos países o con distinta deuda. Muchas se valoran como un múltiplo de su EBITDA, por ejemplo 8 veces.