El ROI (del inglés return on investment, retorno de la inversión) es lo que has ganado o perdido con una inversión, en porcentaje de lo que pusiste. Un ROI del 30 % significa que, por cada 100 invertidos, has recuperado 130: los 100 iniciales y 30 de ganancia.
Se usa en negocios, campañas de publicidad, inmuebles o cualquier gasto que se hace esperando recuperarlo con creces. Su gran limitación es que no tiene en cuenta el tiempo: no es lo mismo ganar un 30 % en un año que en diez. Por eso conviene pasarlo a ROI anual.
Cómo se calcula
ROI = (lo que recuperas − lo que invertiste) / lo que invertiste ROI anual = (1 + ROI)^(1 / años) − 1
«Lo que invertiste» incluye todos los costes: compra, comisiones, gastos. «Lo que recuperas» es el dinero de la venta (o lo que vale hoy) más lo que hayas cobrado por el camino. Un error frecuente es dividir entre los ingresos en lugar de entre lo invertido.
Ejemplo
Inviertes 5.000 en un negocio pequeño y, al cabo de 3 años, has recuperado 6.500:
ROI = (6.500 − 5.000) / 5.000 = 0,30 → 30 % ROI anual = 1,30^(1/3) − 1 = 0,0914 → 9,14 %
Ganar un 30 % parece mucho, pero repartido en 3 años es algo más de un 9 % al año. Haz la cuenta con tus cifras, con o sin impuestos, en la calculadora de ROI.
Preguntas frecuentes
¿Qué ROI es bueno?
Depende del riesgo y del tiempo. Compáralo siempre en forma anual con alternativas como un depósito o un fondo indexado: si con mucho más riesgo y trabajo ganas lo mismo, no compensa.
¿Qué diferencia hay entre ROI y ROAS?
El ROAS solo mide las ventas que trae la publicidad frente a lo que gastas en ella, sin restar el coste del producto. El ROI mide la ganancia real después de todos los costes.
¿Un ROI negativo qué significa?
Que has perdido dinero. Un ROI del −20 % es que, de cada 100 invertidos, solo has recuperado 80.
