La diversificación es repartir tu dinero entre muchas inversiones distintas para que, si una va mal, no arrastre todo tu ahorro. Es la idea de no poner todos los huevos en la misma canasta.
Funciona porque las inversiones no suben ni bajan todas a la vez. Con una buena mezcla, las caídas de unas se compensan en parte con otras, y la cartera tiene menos altibajos con una rentabilidad media parecida.
Cómo se calcula
El peso de cada inversión limita lo que puede hacerte perder:
efecto en la cartera = peso de la inversión × su subida o caída
Se puede diversificar de varias formas:
- Entre muchas empresas, en lugar de unas pocas.
- Entre países y monedas.
- Entre tipos de activo: acciones, bonos, depósitos, inmuebles.
- En el tiempo, invirtiendo poco a poco en lugar de todo de golpe.
Un fondo indexado o un ETF de un índice amplio te da cientos o miles de empresas con una sola compra.
Ejemplo
Tienes 10.000. Comparas dos carteras cuando una de las empresas cae un 50 %:
todo en una empresa: 10.000 × −50 % = −5.000
10 empresas al 10 %: 1.000 × −50 % = −500
efecto en la cartera = −5 %
Con diez empresas, la misma caída te cuesta 500 en lugar de 5.000. Simula una cartera completa en el simulador de patrimonio.
Preguntas frecuentes
¿Diversificar baja la rentabilidad?
No necesariamente. Reduce el riesgo de que una mala inversión te hunda, y la rentabilidad media de una cartera bien repartida suele ser parecida a la del mercado.
¿Cuántas acciones hacen falta para estar diversificado?
Con unas pocas decenas de empresas de sectores distintos ya se reduce mucho el riesgo de cada una. Un fondo indexado lo resuelve con miles.
¿Tener varios fondos es diversificar?
Solo si invierten en cosas distintas. Tres fondos que compran las mismas grandes empresas son casi lo mismo.
