La diferencia en una frase
En un préstamo el banco te entrega todo el dinero de una vez y lo devuelves en cuotas durante un plazo conocido. En un crédito, el banco te da un límite y tú usas el dinero según lo necesites, dentro de ese límite y de un plazo acordado. Así lo explica el Banco de España: son contratos diferentes.
| Préstamo | Crédito | |
|---|---|---|
| Cómo recibes el dinero | Todo de una vez, al empezar | Lo vas usando, hasta un límite |
| Qué debes en cada momento | Una cantidad que baja con cada cuota | Solo lo que has usado hasta ahora |
| Sobre qué pagas intereses | Sobre todo lo que te prestaron, mientras no lo devuelvas | Normalmente, sobre lo que has usado |
| Cómo lo devuelves | Cuotas fijas con un plazo conocido | Según lo pactado: puede ser en cuotas, o devolviendo y volviendo a usar |
| ¿Puedes volver a usar lo devuelto? | No | Sí, si el contrato lo permite |
| Cuadro de amortización | Sí, desde el primer día | No suele haber uno fijo |
| Ejemplos | Préstamo personal, préstamo de coche, hipoteca de importe fijo | Línea de crédito, cuenta de crédito, tarjeta de crédito |
| Suele encajar con | Una compra o un gasto concreto y de importe conocido | Gastos que no sabes cuándo ni cuánto serán |
Un ejemplo con números
Imagina que el banco te ofrece 15.000 al 7,5 % de interés anual (TIN) de las dos formas. Son los valores de ejemplo del simulador de préstamos de arriba (que además cuenta una comisión de apertura del 2 %, 300, que aquí dejamos aparte).
Como préstamo a 5 años, recibes los 15.000 el primer día y pagas 300,57 al mes durante 60 meses. En la primera cuota, 93,75 son intereses (el 7,5 % entre 12, aplicado a 15.000) y el resto devuelve parte de lo prestado. Por todo el préstamo pagas 3.034,16 de intereses, tanto si necesitabas los 15.000 desde el principio como si no.
Como línea de crédito de 15.000, puedes no usar nada. Si solo usas 5.000, los intereses son unos 31,25 al mes mientras no devuelvas nada (5.000 × 7,5 % ÷ 12), y si usas 15.000, unos 93,75. Si devuelves y no vuelves a usar el dinero, los intereses bajan; si lo usas otra vez, vuelven a subir.
La diferencia no es qué es más barato, sino qué se adapta mejor a lo que necesitas. Si sabes cuánto necesitas y para qué, el préstamo te da la certeza de una cuota y una fecha de fin. Si no sabes cuánto vas a necesitar, el crédito evita que pagues intereses por dinero que no usas, pero también puede quedarse abierto durante años.
Cómo se comparan los costes
- En un préstamo, compara la TAE (en México, el CAT): suma al interés la comisión de apertura y los gastos obligatorios. Tienes la explicación en TIN o TAE.
- En un crédito, el TIN solo te dice lo que pagas por el dinero que usas. Mira también el contrato por si cobran alguna comisión por el dinero que no has usado, por mantener el crédito abierto o por cada vez que lo usas.
- En los dos, pide que te expliquen las condiciones antes de firmar y guarda el documento de información que te entregan.
La tarjeta de crédito es un crédito
Una tarjeta de crédito es un crédito: el banco te da un límite y usas lo que necesitas. Si pagas todo a final de mes, no pagas intereses; si aplazas, pagas intereses sobre lo que debes. La guía préstamo o tarjeta de crédito compara esa diferencia con cifras, y la utilización del crédito mide cuánto de tu límite estás usando.
Los nombres cambian según el país
- En España, «préstamo» y «crédito» son contratos distintos. El «crédito al consumo» es el nombre legal de la financiación para comprar bienes o servicios, y se regula en la normativa de crédito al consumo, como la Ley 16/2011, que lo define como el que se concede en forma de pago aplazado, préstamo, apertura de crédito o medio equivalente. Consulta en el BOE la versión que esté en vigor.
- En muchos países de Latinoamérica, «crédito» se usa para casi todo: un «crédito de consumo» (en Chile) o un «crédito de libre inversión» (en Colombia) suelen ser préstamos de cuotas fijas, y no un límite que se usa y se repone. Comprueba qué dice tu contrato en lugar de fiarte solo del nombre.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una línea de crédito?
Es un crédito en el que el banco fija un límite y tú puedes usar parte o todo ese dinero, devolverlo y, si el contrato lo permite, volver a usarlo. Pagas intereses por la parte que usas y durante el tiempo que la usas.
¿Qué diferencia hay entre un préstamo hipotecario y un crédito hipotecario?
En el préstamo hipotecario recibes una cantidad fija desde el principio y la devuelves en cuotas. En el crédito hipotecario el banco fija un máximo que puedes usar en todo o en parte durante un tiempo, y el contrato puede permitir volver a usar lo que ya devolviste. Lo explica el Banco de España.
¿Qué es mejor, un préstamo o un crédito?
Depende de si sabes cuánto necesitas. Para una cantidad concreta que quieres devolver en un plazo conocido, encaja el préstamo; para gastos de importe incierto, el crédito. Antes de decidir, compara la TAE o el CAT y las comisiones de cada oferta.
¿Cuenta un crédito sin usar como deuda?
El dinero que no has usado no es deuda, pero el límite sí puede contar a la hora de pedir otros créditos, porque la entidad que te lo conceda puede tener en cuenta cuánto podrías llegar a deber. Lo que usas sí es deuda y paga intereses.
¿Se puede convertir un crédito en un préstamo?
Sí, pero tiene que pactarlo con tu entidad: por ejemplo, pasar lo que has usado de un crédito a un préstamo con cuotas fijas y un plazo. Compara las condiciones, porque el tipo de interés y las comisiones del préstamo nuevo pueden ser distintos.
